Blanca
Quiriarte, ganadora del Gran Concurso de
Novela de Miel y Amoniaco, Edición
2006
Elogiada
por su “libertad narrativa”, calificada como una obra
“innovadora y personal... poderosamente confesional y experimental",
con un "expresionismo en vivencias de una madre soltera",
sin cursilerías ni autoconmiseraciones, la novela Estos
días de BLANCA QUIRIARTE obtuvo el premio del Concurso
de Novela de Miel y Amoníaco, consistente en $1000.00 USD (mil
dólares).
Blanca
Quiriarte
escribió en la ciudad de Tijuana, B.C., esta novela que logra
el imposible tantas veces intentado: combinar el idioma español
con el inglés sin ser un pretencioso profeta de la biculturalidad
fronteriza. “Otro acierto en el aspecto del estilo es esa especie
de encabalgamiento de las palabras. Nos da su visión sobre
lo que le produce cierto lugar o cierta situación, adjetivándola,
pero uniéndola con el sustantivo para formar una sola palabra”,
comentó una de las integrantes del Equipo de Lectoras de Miel
y Amoníaco.
Al
contrario de muchos aspirantes a escritores e incluso escritores
consagrados que han
querido
implantar un estilo bilingüe sólo para atraer la atención
del mercado de lectores norteamericanos o chicanos, varias de las
evaluadoras de este certamen consideraron que el intento de Blanca
Quiriarte por plasmar la música bicultural de Tijuana
en su hablar, fue, en este caso, afortunado. “Enunciar en el
idioma inglés, eliminar comas”, lejos del desplante de
pedantería e ignorancia en el que incurren tantos jóvenes
al proponerse hacer esto mismo, en el caso de Estos días aparece
como un recurso que “colabora con la expresividad y el dibujo
específico del personaje principal [… y que] otorga claridad
en su definición”, indicaron otras de sus lectoras.
“De
Tijuana me gusta mucho su mezcla intermitente de realidades —indica
la ganadora del concurso, actualmente radicada en Xalapa, nacida en
el D.F. y quien escribió Estos días mientras
vivía en Tijuana, ciudad en la que creció—.
Ahí viven mis más intrépidos recuerdos de juventud
y todos mis sueños de adolescente".
Ser
escritora y madre soltera
A
una escritora que es madre soltera y que tenga problemas para concentrarse
en terminar una novela, Blanca Quiriarte le recomienda “disciplina
para organizar su tiempo y mucho corazón para transmitir sentimientos
con las letras”. Se detiene y reconoce
que "en realidad, es muy difícil”. Añade:
"Gran parte del texto que les envié lo escribí
antes de que mi hijo naciera, mientras estaba embarazada y durante
su crianza”.
—¿Quisieras que tu hijo fuera feminista? —se le
pregunta a Blanca.
—Quisiera que mi hijo fuera un hombre sensible y respetuoso
hacia el género femenino. Considero que es muy posible. Yo
misma conozco a varios hombres que tienen ese lado muy desarrollado.
" La noticia de mi embarazo, el nacimiento de Sol y los años
que he vivido desde entonces han sido para mí como volver a
construirme como persona. Primero, el sentimiento a flor cuando me
supe sola sentimentalmente, y embarazada. Vivir un desamor y al mismo
tiempo ver crecer al fruto de ese amor dentro de ti es totalmente
ambiguo y desgastante. Ha sido muy difícil, sin duda, pero
también ha constituido la mejor experiencia de mi vida. Aprender
a ser responsable de una vida a cada minuto es un esfuerzo que, irremediablemente,
te hace crecer."
Blanca Quiriarte recibió el 12 de noviembre de 2006
el incentivo económico del premio con los comentarios, las
acotaciones, las felicitaciones y los mejores deseos del Equipo de
Lectoras de Miel y Amoníaco para que continúe puliendo
su novela.
Finalistas
del Concurso de Novela
Muchas felicidades a TANIA VANESSA MEJÍA, finalista del concurso
por su novela Leda, y a MARCELA MAGDALENO, ganadora del concurso
de cuento y finalista del concurso de novela por su obra titulada
Las voces de mi cuerpo.

Claudia
Ramos, ganadora del Concurso
Nacional de
Crónica sobre
"Mujer
frente a un hombre monologando"
con Rastrojo
Claudia
Ramos se hace acreedora a U.S. $50.00 dólares
y la publicación de su trabajo en el libro de Miel y Amoníaco
Claudia
Ramos nació un miércoles 8 de septiembre en la ciudad
de México, hace 34 años. Premiada por nuestras lectoras
por la “originalidad con la que abordó el tema”
y por haber arriesgado un “trabajo de experimentación
con la crónica, tanto en el estilo y los temas” —entre
otras cualidades—, ella cuenta que, en la época en la
que leyó la convocatoria, "merodeaba sobre Onetti: el
monólogo interminable de un narrador que imagina, intuye, supone
a sus personajes por los andamios de la escritura", y que los
traza “como el hombre frente a una mujer que desconoce, imprimiendo
en la oscura certeza sus deseos”. Fue así como escribió
esta crónica que deviene en ensueño “cerrado al
diálogo, para no descubrir al otro como otro, tan ajeno”.
A
las mujeres que desean pero no pueden concentrarse en la escritura
debido a sus múltiples ocupaciones, Claudia Ramos les recomienda
"el goce y la paciencia". Asimismo, "que cuelguen un
letrero en el umbral de la tarde, mañana o noche: Visitas
no, por favor”, y “que cultiven la escritura como
un jardín secreto”, pues “para buscar la paz entre
los libros y descender al mundo de los muertos se necesita la soledad
absoluta".
Al
ser interrogada respecto a cuál es su modelo de heroína,
Claudia Ramos contestó: "La cazadora que sobre su presa
espera, que conoce las estrategias para alcanzar sus deseos. Es quien
no sucumbe a las rutinas del ocaso, que alumbra en las sombras lo
que es monstruo y que mantiene sin polvo su librero".
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Rastrojo
Fragmento
de la crónica ganadora*
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Marcela
Magdaleno, ganadora del
Concurso Nacional de Narrativa Corta “Diosas”
con el cuento Dócil insurrección
Marcela Magdaleno se hace acreedora a U.S. $50.00 dólares
y la publicación de su cuento en el libro de Miel y Amoníaco
Marcela
Magdaleno vive en Jiutepec, Morelos, y ha escrito y publicado mitos
y leyendas de Jiutepec, así como compilaciones de cuentos y
poemas.
Nacida
en la ciudad de México en 1968, es madre de tres hijos que,
asegura, "la educan a ella". Marcela escribe en un espacio
colmado de libros con vista a un jardín. La rodean "muchos
sonidos de pericos, pájaros y gatos, carretes de ideas, un
celular apagado, una veladora encendida, cuadernos, diccionarios,
plumas, chicles, fruta”.
Escribe
desde que tenía uso de razón, afirma, “pintando”.
¿Dónde? En su cuerpo, en el cielo de sus fantasías,
en las paredes. A aquellas mujeres que quieren escribir pero que no
pueden planteárselo seriamente, Marcela Magdaleno les sugiere
“sentarse donde quiera que estén más cómodas
y que hagan suyo ese espacio blanco, sin miedo", diciéndolo
todo, incluso las cuestiones que más temen o que les avergüenzan,
mismas en las que hay que detenerse especialmente, dice, “a
expresarlas con más calma y sinceridad”.
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Dócil
insurrección
Fragmento
del cuento ganador*
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*Cuento
completo a publicarse en el libro impreso de Miel y Amoníaco.
Susana
Tamayo, ganadora del
Concurso Nacional de Narrativa Corta
“Antimodelos de Feminidad”
con el cuento El Otro y el Otro
Susana
Tamayo se hace acreedora a U.S. $50.00 dólares
y la publicación de su cuento en el libro de Miel y Amoníaco
Susana
Tamayo nació en 1973 en México, D.F., ciudad que le
gusta por ser una urbe "viva, llena de intensidad y de violencia,
bella y bestia al mismo tiempo; melancólica y alegre; blanca
y negra", aunque algún día le gustaría abandonarla,
"quizás
sólo por un tiempo", para alejarse y "verla desde
otra perspectiva". Hasta ahora no ha tenido hijos ni por elección
ni por compulsión y ha reflexionado sobre el aspecto filosófico
existencial de la maternidad.
Escribe
rodeada de "sus cosas más queridas" en un lugar "cómodo,
espacioso, con mucha luz" y acompañada de su perro. A
las mujeres que no pueden concentrarse y sentarse a escribir, Susana
les comenta que “no es cuestión de un día despertarse
y decir: ‘Hoy quiero ser escritora’” y les aconseja
“primero que nada, preguntarse si escribir es algo que en realidad
quieren hacer", porque "no se trata de algo sencillo”.
Recomienda “hacer ejercicios; tener siempre consigo material
de escritura y comenzar con una misma, con situaciones que te causan
algún sentimiento", porque "así, poco a poco,
te vas soltando... cuando te das cuenta estás escribiendo algo
más que un par de renglones”.
Susana
Tamayo es también autora de una colección de cuentos
titulada Historias de un solo cerebro (inédita) y
del poema Ritmo (Tierra adentro, 1995).
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El
Otro y el Otro
Fragmento
del cuento ganador*
|
*Cuento
completo a publicarse en el libro impreso de Miel y Amoníaco.

Gisela
Carmona,
finalista del Concurso Nacional de
Narrativa
Corta "Orgasmo y Frigidez"
El
primer lugar fue declarado desierto, pero el Equipo de Lectoras de
Miel y Amoníaco por unanimidad decidió darle un lugar
especial como finalista a Gisela Carmona por su cuento El tamaño
no importa. Gisela Carmona nació hace 38 años en
el D.F. Escribe "en un lugar pequeñito, atiborrado de
libros y papeles con una ventana que da al jardín y otra que
se asoma a una callecita empedrada, desde donde tengo una maravillosa
perspectiva de lo que hay adentro, pero también veo lo que
pasa afuera y me siento el narrador omnisciente de mi propia vida".
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El
tamaño no importa
Fragmento
del cuento finalista
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